En el estadio Universitario he sido testigo de muchas hazañas. El clásico batazo de Bob Abreu por el Jardín derecho sobre el portón y su recorrido por las bases agitando las manos, la final ganada contra los tigres, el triple barre bases del Guti para dejar en el Terreno al Magallanes, pero nunca he estado tan cerca de ser testigo de un No Hit No Run.
Lo que parecía un partido normal, comenzó de manera diferente, con muchos innings en blanco por ambas escuadras. Zulia y Caracas enfrascados en un duelo de pitcheo que iba por dos caminos, Broadway sin permitir hits y Tottem saliendo de problemas en todos los innings, apoyándose en su defensa y en sus envíos efectivos.
Cuando ya se iba por la mitad del partido hablábamos de cualquier otra cosa que no fuera el resultado de la pizarra. Nosotros los supersticiosos en el beisbol, empezamos a ligar callado, a no comentar nada, a estar sufriendo en silencio. Jugada que bien pudo ser infield Hit fue colocada como error lo indicaba que hasta los anotadores oficiales querían ser parte de la Gloria.
El sexto de la suerte fue para los leones, cuando cuadrangular de Eduardo Pérez le coloca número a la casilla melenuda y abre la puerta para que se cuelen otras 2 más para poner el juego 3x0. A este momento del partido por los Leones lanzaba Orber Moreno que se mandó un tremendo relevo de 2 entradas continuando la labor del abridor capitalino.
Ya se respiraba en el ambiente la tensión, la ganas de seguir ligando y por qué no de salir del sufrimiento que me mantenía sin moverme de mi silla por 8 capítulos. Edwin Moreno sale a lanzar el noveno y me vienen pensamientos que quiero evitar (últimamente cuando sale a relevar, salva pero siempre permite una que otra carrera). Boleto a Rodney Medina (con un lanzamiento que fácilmente pudo ser strike) deja la escena servida para que Alberto Callaspo se vistiera de villano y atentara contra la causa capitalina.
Con descomunal batazo nos deja como pajaritos en grama, confundidos y tristes de ver como se escapaba de un solo taponazo 8 innings sin hits. Caras largas y preocupación ahora se veían en el estadio porque Moreno no podía hacer el trabajo permitiendo que se embasara la carrera del empate sin outs. Enderezó el brazo y retiró el inning pero ya el daño estaña hecho.
Una amarga victoria que se podía ver en la cara de los fanáticos que íbamos saliendo del estadio. Pero así es el Beisbol y por eso soy tan fanático a ese deporte. Felicitaciones Muchachos, hoy rozamos la Gloria
Saludos
Freddy Molina



11:53 PM
Freddy Molina












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