Comenzar perdiendo 4 a cero en los dos primeros innings presagiaba una larga noche en el estadio Universitario. Un Thad Weber tambaleante, bateado con facilidad hizo pensar a muchos que la temporada había llegado hasta aquí.
Y más cuando el abridor de Magallanes se veía intraficable y la ofensiva melenuda mataba un inning que prometía más carreras para los locales con un relampagueante doble play. Solo se pudo anotar una carrerita en un capítulo donde se conectaron tres indiscutibles seguidos.
La fanaticaba de Leones, con caras largas, trataba de levantar el ánimo con vítores esporádicos que eran silenciados inmediatamente por un sonoro "Eeeeeeliminados uhhh..." de la barra magallanera. Hasta llegué a leer twits de fanáticos despidiendose y de comunicadores sociales "poniendonos la cruz".
Pero el béisbol es sorpresivo, un out que no hagas puede ser la oportunidad para cambiar el curso de un juego. Y justo eso fue lo que pasó en ese 6to inning de película.
Corey Wimberly ha logrado mantenerse en el roste activo como un equilibrísta en la cuerda floja. Con la llegada de Chambers parecía tener sus días contados con el equipo, pero pasaban los días y seguía en la banca. Llega Justin Thomas y cuando creo que ahora si se va, mandan a Fu-Te Ni a la reserva de 14 días alargando su estadía en el equipo. Hasta el propio Avila informa por Twitter que la entrada de Justin Lehr era por el propio Wmberly, solo que nadie contaba que Ruggiano iba a "pasear" para La Guaira y tomar un vuelo sorpresivo para su casa desde donde informó que estaba lesionado. Volviendose a escapar el ágil corredor del triste retorno a casa.
Y para el juego contra Magallanes no era titular, una lesión de Chambers le permite jugar a última hora. Pasó sin pena ni gloria hasta que le llegó el turno en el sexto capítulo, cuando era imperiosa la necesidad de embasarse Corey draga la bola por primera, el pitcher la toma y en un pésimo tiro a la primera permite el avance del corredor a segúnda. aquí señores hablaron los dioses del béisbol y dijeron este juego lo gana el Caracas.
Jesús Gúzman se reencuentra con las impulsadas dando un hit entre tercera y el campo corto, y luego cuadrangular en línea de Asdrubal Cabrera empata el juego a 4 devolviendole la alegría y la esperanza al equipo capitalino.
Tres batazos que cambiaron la historia del juego, un toque, un hit y un cuadrangular, dados por los peloteros que estaban metidos en un slump terrible. Gúzman no impulsaba carreras bateando desde noviembre y Cabrera no había dado de hit desde el juego de su debut, dos hits que celebraron con mucho entusiasmo.
La fiesta continuó en el inning siguiente donde dos triples, un squeeze play y un robo de home le dieron la ventaja defnitiva a los de casa. En cada una de estas jugadas se vió las ganas de triunfar, cada pelotero que llegó deslizandose a tercera se aferró a esa base como si de ello dependiera su vida, y más Gúzman que tenía un solo extrabase en toda la campaña.
Los batazos de largo alcance acercaron a los corredores a tercera, pero dos de ellos anotaron por jugadas donde la pelota no pasó el pitcher. Una, toque de Wimberly por tercera permitió que Leonardo Gil anotara desde tercera la segunda del inning. En otra jugada, Gúzman aprovecha un descuido del lanzador (quien lanza a primera ) para venirse a home y anotar la cuarta y última del encuentro.
Magallanes todavía reaccionaría en el octavo con una carrera más, pero luego vino Franklin Morales para cerrar el encuentro. Una excelente victoria desde todo punto de vista, el abridor se repone de un inicio timorato y llega al 5 inning, se remonta una desventaja de 4 carreras (primera vez en la temporada) y por fin le ganamos al Magallanes en el Universitario.
La intensidad como jugaron Gúzman, Cabrera y los otros muchachos fue producto de la escaramuza que se presentó el domingo donde se vaciaron las bancas. Cómo les comenté ayer, los peloteros capitalinos quedaron "picados" por la forma como Magallanes celebró el triunfo, y los de casa tenían ganas de devolverles el golpe a los del Cabriales.
Hoy a volver a colocar los pies en la tierra, ya celebramos, le ganamos al Magallanes, bien. Ahora es contra Tiburones otro juego de mucha intensidad. La derrota no es una opción si queremos seguir en la lucha por la clasificación, Bravos nos dió una mano ayer, aprovechemos el chance.
Así que a jugar bien y nos vemos en el estadio.
Freddy